![]()
Sam Worthington y Sigourney Weaver llegan a Pandora.
El trailer de Avatar, publicado a escala planetaria hace unos días en la web de Apple, ha hecho temblar internet. Cientos de artículos en periódicos, blogs y revistas especializadas. Miles de comentarios en foros de discusión y redes sociales.
Las opiniones están encontradas. Suele pasar con este tipo de cosas - véase Guerra de las Galaxias Ep. 1 donde la espectativa fue alimentando durante años las elucubraciones del público - ”Hate it or love it”, como diría K.R. Mulligan.
He de reconocer que estoy dentro de los admiradores incondicionales de James Cameron. Haga lo que haga me va a gustar. Y punto. No hay razón sino corazón. Igual que los spaguettis con albondigas de Tito. Incondicional.
También he de reconocer que los detractores tienen parte de razón.
Se quejan de la plasticidad animada de los Na’vi digitales. Demasiado color en Pandora. Demasiado “dibujito animado”. Incluso el chroma key de una de las primeras escenas del trailer, en la que Sam Worthington baja con su silla de ruedas por la rampa de un avión, es batante irreal. “Baratillo” dicen. “Hay adolescentes que lo hacen mejor con el After Effects”
Y yo me pregunto.
¿Por qué el trailer de una película de 200 millones de dolares hecha explícitamente para un entorno estereoscópico digital a ser posible con tamaño iMax, ha sido estrenado en internet, un medio condenado a la “mala calidad” que proporciona el reducido tamaño pantalla de ordenador? - que es inherentemente monoscópica:
Y la respuesta es precisamente esa.
Para que la gente se percate de lo mal que se ve la película en plataformas convencionales.
Avatar no es una película convencional. James Camerón ya lo ha afirmado muchas veces: Quiere volver a llenar las salas de cine. Quiere que la gente se de cuenta del valor añadido que implica el ponerse unas gafitas de polarización circular y ver una proyección digital 2K en una sala de última generación.
Y no es tonto: Cameron será muchas cosas; pero tonto no es.
Al mismo tiempo de publicar el trailer, organizó a nivel mundial una pre-proyección de 15 minutos a “todo estereo” en cines selectos a lo largo y ancho del mundo: The Avatar Day.
Pandora en todo su explendor.
Nadie. Absolutamente nadie de los gozosos asistentes a dichas proyecciones ha salido decepcionado. Todo lo contrario. Acofonante!!. Como diría M. G. González
Muestra de ello es la orientación única y exclusivamente estereoscopia de la cinta y de que no se han buscado términos medios: ni stereo que se vea bien en mono, ni mono con algunos “features” en stero.
Avatar se va a ver mal en mono y punto. Se acabó la pantalla plana. Se acabó la salita de estar con el brasero y las pantuflas puestas. Para disfrutar Avatar tal y como fue concebida habrá que afeitarse, echarse colonia, ponerse zapatos, vestirse e ir al cine. Ah, y ponerse las dichosas gafitas.
Una apuesta arriagada; pero si alguien ha de conseguirlo, ese es James Cameron.

1 comment so far ↓
Hola. Hemos visitado y disfrutado tu página, y nos gustaría intercambiar enlaces y banners entre ésta y la nuestra (Escritores Negros -www.escritoresnegros.com-)
Si estás de acuerdo, mándanos a escritoresnegros@escritoresnegros.com la URL (http://) de las páginas que deseen enlazar y los banners de las mismas.
Un saludo y gracias.
Leave a Comment